Master your Mascara

Las mañanas pueden ser tan estresantes... pero una cosa nunca falta: lavarse los dientes y pintarse las pestañas. Estoy segurísima de que si preguntase a diez de mis amigas cuál es el producto de maquillaje sin el que jamás saldrían a la calle, al menos siete me responderían (¿apostamos algo?): ¡la máscara de pestañas!

Incluso a las mujeres que apenas se maquillan los días de diario y prefieren tener un look natural les costaría renunciar a su dosis matutina de rímel. ¿La verdad? No me sorprende. Porque solo con pintar los pequeños pelitos que rodean el ojo, toda la cara adquiere un aspecto fresco y despierto. Pintarse las pestañas sería para la cara algo así como el café de la mañana.

Ahora bien, existe una serie de errores al aplicar la máscara que se interponen en el camino de conseguir unas pestañas extralargas con un volumen de ensueño. Y es que ni siquiera el mejor producto para pestañas puede garantizar un resultado perfecto si estamos aplicándolo inadecuadamente. Aquí te presentamos los 5 errores más comunes al aplicar la máscara de pestañas y, claro está, consejos para poder evitarlos.

¿Estás preparada para ser maestra de la máscara? Pues, venga. ¡Empecemos con nuestro producto estrella para pestañas, la máscara WINT!

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N.º 1 – Be prepared: Llega el momento de la preparación

El look panda aparece cuando todavía tienes cremas o maquillaje líquido sobre la cara. Estas texturas cremosas o incluso un tanto oleosas hacen que el rímel no resista adecuadamente.


1er. consejo anti-panda:
Aplica un poco de corrector, sombra de ojos en tonos nude o polvos sobre el párpado. De este modo, tus bonitas y largas pestañas no desteñirán sobre los párpados ni el arco de las cejas. Como preparación perfecta para antes del maquillaje, te ayudará el polvo compacto translúcido ILGE: no sólo es el acabado perfecto de fotografía para la cara, sino también un producto ideal de imprimación para matificar.

2.º consejo anti-panda:
Después de la aplicación, mira un par de segundos hacia abajo y deja que la máscara de pestañas se seque. De este modo, nada podrá salir mal.

Panda

N.º 2 – Rizando el rizo del rizador de pestañas

Desgraciadamente, hay un error que sucede continuamente: Muchas veces, justo después de pintarte las pestañas, coges el rizador y... quieres darles a los pelos la forma deseada.
Quizá hayas visto esta técnica a algún profesional y quieras imitarla en casa. Pero, ¡cuidado!, porque no todas las técnicas profesionales están pensadas para que cualquier persona pueda repetirlas en casa para su maquillaje de diario. Por ejemplo, el dar forma a las pestañas después de pasarles la máscara. Para tu maquillaje de diario, debes prescindir de este truco. ¿Por qué? Porque cuando ya tienes las pestañas pintadas y te han quedado largas y bonitas, al pasarles el rizador, se te pueden romper. Eso es algo que queremos evitar a toda costa. Por qué ocurre esto: cuando los pigmentos están secos, las finas pestañas pierden flexibilidad y se rompen como si fueran paja seca. ¡Ay! ¡Stop!

Nuestro consejo que te garantiza el éxito total: Utiliza el rizador de pestañas siempre ANTES de aplicar la máscara. Para personas experimentadas: Toma el secador de pelo y dale calor a tu rizador de pestañas durante unos segundos. De este modo, funcionará como si fuera unos rulos térmicos. El resultado: un look impresionante. Pero, atención, solo debes darle calor durante unos breves segundos. Si el rizador en vez de templado se pone caliente, podría dañar las pestañas o incluso quemarte la piel. Si quieres probar este truco, comprueba el calor del rizador con la mano, antes de aplicártelo al ojo. Otro truco consiste en apretar las pestañas una vez pintadas con la punta de los dedos y esperar unos segundos hasta que se seque la máscara.

N.º 3 – Do's and don'ts de la máscara de pestañas

Vale, ahora vamos a ponernos serios. Hay tres cosas que tienes que tener en cuenta sí o sí cuando utilizas tu rímel.

Supera tu ansiedad por separación:

¿Tu rímel lleva abierto más de cuatro/seis meses? Entonces, no puedes hacer nada mejor que deshacerte de él. Tienes que cambiarlo urgentemente, porque no existe ninguna máscara de pestañas que aguante mucho más de seis meses. Sobre todo, una convencional con ingredientes artificiales. Además, la máscara entra en contacto con los microorganismos propios de nuestro cuerpo presentes en la cara y las pestañas. Si utilizamos la misma máscara durante mucho tiempo, puede convertirse en un auténtico criadero de bacterias y provocar picor, orzuelos o incluso conjuntivitis. Nuestro consejo muy, muy serio con respecto a las máscaras de pestañas viejas: ¡Fuera con ellas!

Compartir no siempre es vivir:

¿Estás con tu amiga en un bar y queréis daros un retoque rápido? Quién no ha vivido esta situación. En una noche de chicas es totalmente habitual prestarle la máscara de pestañas a tu mejor amiga. Pero de esta manera se mezclan muy fácilmente los microorganismos de tu cuerpo con los de tu amiga, pueden quedar bacterias y luego prosperar: total, bastante antihigiénico. Por eso, nuestro consejo con respecto al compartir es vivir: perfecto(!) para ropa, accesorios y el último salseo. Pero para la máscara de ojos, no.

De bombeos y pegotes:

¿Hundes el cepillo de pestañas un par de veces en el tubo antes de aplicar la máscara para que coja la máxima cantidad de producto? Debes dejar de hacer eso ya. Al hacer el movimiento de bombeo arriba y abajo lo que haces es dejar entrar aire y, en el peor de los casos, bacterias al tubo de rímel. La máscara se seca mucho más rápido y es antihigiénico. Además, al secarse pueden formarse pequeños grumos.

Consejo para evitar los pegotes y el bombeo: Introduce el cepillo, gíralo en una dirección y luego sácalo. ¿Tu máscara de pestañas se ha secado un poco seca a causa del "bombeo"? Entonces puedes intentar salvarla con un poco de aceite facial. Añade 1-2 gotas del aceite en la máscara. Con esto conseguirás que la pasta vuelva a ser más líquida y se pueda aplicar más fácilmente. Si la punta del cepillo tiene pegotes, límpiala con un pañuelo antes de utilizarla.

N.º 4 – Pon un poquito más: La aplicación

Se podría decir que pintar las pestañas es una ciencia en sí misma. Ahora bien, no es tan complicado evitar pegotes, raíces rubias y compañía. Estos son los errores más habituales que se producen al aplicar la máscara.

No seas tímida, acércate un poquito más:

Nah ran


¿Tus pestañas no quedan lo bastante curvadas pese a haber aplicado una cantidad generosa de máscara? ¿Puede ser que hayas comenzado a pasar el cepillo un poco más arriba de las raíces o que hayas pintado las puntas muy poco? Si es así, las pestañas se ven más cortas de lo que realmente son.

Cuanto más cerca, mejor: Si solo llevamos el rímel en el largo y las puntas, las pestañas se ven más cortas de lo que realmente son. Nuestro consejo de aplicación n.º 1: Cuanto más cerca comiences de la base de las pestañas, más largas y ordenadas se verán. Mueve el cepillo suavemente en zigzag para luego pasarlo por todo el largo de las pestañas.

Pasadas por un solo lado: Utilizas el cepillo de rímel solo de forma horizontal

Te acabamos de dar el consejo de mover el cepillo en forma de zigzag hasta llegar a las puntas de las pestañas. Se trata del método clásico, y no tiene nada de malo. Pero es mucho más fácil acercarse a la línea de pestañas si se sostiene el cepillo de forma vertical. Nuestro consejo para unas pestañas más gruesas y tupidas: Aplicar la máscara con una pincelada de abajo hacia arriba y luego realizar un movimiento tipo limpiaparabrisas a lo largo de la línea de pestañas. Ya lo verás, no hay punto de comparación.

Pasa el cepillo, no aprietes:

Cuando aplicas el cepillo y aprietas muy fuerte, puede pasar que la máscara no acabe en tus pestañas, sino sobre los párpados. El resultado se parece al efecto involuntario de maquillarse yendo en coche. Nuestro consejo para eliminar el exceso de rímel: Antes de que el producto se haya secado, coge un bastoncillo para las orejas y limpia el exceso de rímel que haya caído sobre los párpados. Pero esto seguro que ya lo sabías.

Todo recto – cuando al pintarte las pestañas solo miras hacia delante:


¿Alguna vez has observado cómo aplican el rímel los maquilladores profesionales? La mayoría de las modelos en algún momento miran hacia arriba o hacia abajo. Nosotros siempre tenemos que mirar en la dirección en la que nos vemos en el espejo: hacia delante. Pero existen trucos para poder hacer que tus pestañas se vean todavía más bonitas con un pequeño cambio de perspectiva.

Nuestro truco: Cuando te pintes las pestañas de arriba, dirige la mirada hacia abajo. Cuando apliques máscara a las de abajo, mira hacia arriba. De vez en cuando, mira también a izquierda y derecha, para cubrir todas las pestañas.

Straight

One direction – solo te aplicas la máscara por abajo:

Si solo te aplicas la máscara por abajo, nunca envolverás el pelo de la pestaña en los 360°. Aquí tienes un consejo ideal, sobre todo dirigido a las rubias entre nosotras. Nuestro consejo: Primero por encima y luego por debajo. La máscara tiene un mayor efecto si envuelves las pestañas con pigmentos por arriba y por abajo. De este modo, las pestañas claras dejan de tener las “raíces rubias”. Atención: primero pasa el cepillo por arriba y luego por abajo para reforzar la curvatura y mantener el impacto.

Cuenta: ¿demasiadas pasadas?

¿Pestañas pegadas o pegotes? Nunca, tus pestañas no se merecen quedar así. Entonces, ¿cuántas pasadas hay que dar para que estén perfectas? Normalmente para la máscara de pestañas convencional (atención), se deben aplicar dos, máximo tres, capas. La máscara de pestañas convencional no debe retocarse a la tarde, como sí ocurre con el pintalabios. La norma es: Si no tienes tiempo de quitarte todo el maquillaje y renovarlo, deberías renunciar completamente a una segunda capa. Con la máscara de pestañas convencional, sobre todo la que es a prueba de agua, el resultado es muy feo, lleno de pegotes.

En el caso de nuestra cosmética natural de UND GRETEL la cosa es muy distinta. Gracias a sus pigmentos naturales, puedes aplicar tantas capas de la máscara de pestañas WINT como quieras. En este caso, los pigmentos tienen un efecto acumulativo, es decir, el poder de cobertura aumenta con cada pasada.

Nuestro consejo: Espera unos segundos entre capa y capa, de lo contrario, al hacer la pasada, te llevarás por delante el maquillaje que ya has aplicado. Es decir, pintar, dejar secar y luego pintar otra vez. Y si a la tarde quieres volverte a aplicar rímel, ¡no hay problema! Transforma tu maquillaje de día en maquillaje de noche.

N.º 5 – ¿A la cama sin ritual? Quítatelo de la cabeza (o de las pestañas).

Por la mañana, pintarse las pestañas es tan parte del ritual de cada día como lavarse los dientes. Por la noche, no debería ser diferente. Lo fundamental para tener unas pestañas largas y sanas es tener una rutina de noche diaria. Da igual lo cansada que estés: desmaquillarse es IM-PRES-CIN-DI-BLE. Porque si no lo haces, tus pestañas se podrían dañar sin darte cuenta o incluso romperse. En el peor de los casos, los restos de rímel pueden provocar reacciones o infecciones oculares. Esto no solo no es bonito, sino que además puede ser doloroso.

Por eso, es importante que siempre, siempre te desmaquilles esta parte tan sensible del ojo.

Nuestro consejo para unas pestañas largas y sanas: El mejor sérum natural para alargar las pestañas es el aceite de semillas de ricino. Puedes encontrarlo fácilmente en tu farmacia y usarlo por la noche después de desmaquillarte aplicándolo sobre la línea de las pestañas con un pincel fino y limpio. Tus pestañas quedarán eternamente agradecidas.

¡Ya estás lista para ser la maestra de la máscara de pestañas!

Estás preparadísima para crear el mejor efecto de pestañas. Así que pásate por nuestra tienda y échale un vistazo a nuestra máscara de pestañas WINT para dejarte convencer por sus múltiples ventajas.

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